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5:45am 

Nuestro pequeño rubio se encontraba sentado en la cocina, tenia los codos apoyados en la mesa y sus manos sostenían sus sedosos cabellos... No había podido conciliar el sueño en toda la noche, se sentía agotado, devastado por aquella noticia que le habian dado el día anterior, no quería creerlo, quería que todo fuera una simple broma, una mentira, un sueño... quería despertar pronto... No faltaba mucho tiempo para que su amado despertara, asi que secó las lágrimas que caían de sus ojos, se levantó con cuidado y sin hacer ruido, se dirigio al pequeño cuarto de baño cerrando la puerta con el seguro, no quería verse al espejo, sabía que de algún modo u otro eso lo podría peor...
Solo tomó una ducha, al menos eso lo relajaría un poco de aquel dolor de cabeza que lo sofocaba y de aquellos pensamientos que no lo dejaban tranquilo.

(...)

Al terminar de ducharse, se envolvió el cuerpo con una toalla y el cabello con otra, fue directamente a la habitación y lo primero que hizo fue ponerse una camiseta, no quería que el albino lo viera con aquella marca, al menos no ahora.
Al terminar de cambiarse, fue a la cocina a preparar el desayuno para Gold, solían despertar juntos, de una manera tan cariñosa que hacía sentir en paz y alegría al rubio, cocinaban juntos, se duchaban juntos, esa clase de cosas... Ya hace unas cuantas semanas habían dejado de hacer todo eso, pues el albino de repente comenzó a salir mucho, en ocaciones, informandocelo, tal vez, uno que otro momento que lo hizo sin que el menor se diera cuenta.

Claramente esto dañaba mucho al pequeño rubio, si de por si este ya se sentía destrozado, con la nueva información que le brindó el azabache se puso mucho peor. Al recordar todo eso, sin darse cuenta comenzó a dejar caer algunas lágrimas, sus ojos se hayaban hinchados y rojos, odiaba estar así, aquella sensación era simplemente horrible; continuó vistiendose aún sumergido en los pensamientos, no tardó mucho en ello y se dirigió a la cocina.

Al llegar se puso su delantal y comenzo a preparar algo simple para Gold, pero sabía con claridad que eso le gustaba mucho, los recuerdos eran felices, se centró tanto en los recuerdos que sin darse cuenta se había quemado con la cacerola, soltó un quejido de dolor y se alejó un poco de la estufa. Miró su mano y tenía una marca por aquella quemadura,intentando aguantar el dolor fue hacia el lavabo y comenzó verter agua fría sobre su mano con cuidado. Bajó el fuego de la estufa con cuidado, fue por el botiquín de Emergencias para poder aplicarse una crema y luego se vendo la mano con cuidado de no lastimarse más.

-Maldición... esto no puede ponerse peor... ¿verdad?...

Se sento en el retrete unos instantes acariciando con cuidado su mano vendada, quería dejar de pensar en todo al menos por un instante. No tardó mucho cuando escucho unos pasos acercase al baño y una voz llamarle por su nombre, se sobresalto un poco y se levanto rápido, ordeno el botiquín y lo dejo en su lugar. Salió del baño y se topó con el albino, este lo miraba desde la cocina, dirigió su vista hacia la mano del menor y algo preocupado se acercó rápido, tomo su  mano con cuidado y la miró detalladamente.

-¿Qué es lo que ocurrió? ¿Estás bien? - Dijo el albino en un tono algo nervioso y preocupado, levanto la vista hacia el rubio. ¿Golden?... ¿Qué ocurre? desde ayer te estas comportando algo extraño... ¿Acaso hice algo malo?...

Al oirlo sintió unas inmensas ganas de llorar, realmente lo amaba pero aquellos pensamientos no le hacían fácil confiar en el, tal vez solo sea una fachada para que el confiase... sentía un nudo en la garganta, quería responderle pero no tenía las fuerzas suficientes para ello.

Lo unico que quedo fue romper a llorar, abrazó con algo de fuerza al albino y este algo confundido solo correspondió, no entendía lo que ocurría.

-N-no hiciste nada malo, cariño, descuida, s-sabes que... te amo mucho y siempre v-va a ser así

Ocultó su rostro en el pecho del contrario dejando caer algunas lágrimas, iba a tratar de dejar los malos pensamientos atrás, no quería que el terminase equivocado y todo lo que le dijeran no fuera cierto, no quería arriesgarse y arruinar más las cosas.

Al menos por ahora, dejaría pasar todo lo ocurrido, quería dejar de sufrir... 

-¿Estas seguro de eso, Golden?... Tu no eres de ponerte de esa manera, estoy seguro de que algo pasa... sabes que puedes confiar en mi... -Dicho esto subió una de sus manos a la mejilla del rubio acariciandola un poco, a su vez, trataba de secar las lágrimas que caían de sus ojos.

-N-no pasa nada, en serio, solo me sentía un poco mal, fue algo... momentaneo... -Dijo y levanto un poco la mirada con una pequeña sonrisa. Tranquilo ¿si?~...

-Al albino solo le quedo asentir levemente y abrazar al menor con un poco de fuerza, no lo obligaría a hablar si el no quería. De acuerdo... -Se acerco un poco al rubio y dió un pequeño beso en su frente. Vé a camiarte, falta poco para que vayamos a la escuela, yo serviré el desayuno tranquilo.

Golden asintió levemente e hizo caso al mayor, fue hacia la habitación y se cambió de ropa, de arreglo el cabello y luego de unos minutos, volvió a la cocina con Gold, este ya había servido el desayuno como dijo, pero lo notó con la mirada fijá en el telefono, se notaba algo molesto...

Fue detrás de el y lo abrazó por el cuello, los cabellos del contrario cubrian un poco de su rostro, por lo cual no podía ver bien y tampoco lograba ver el telefono del albino.

El albino, al sentir el abrazo del rubio, inmediatamente apagó su telefono y lo guardó en su bolsillo algo sobresaltado, claramente Golden no se había percatado de ello y solo lo dejó pasar, con una pequeña e inocente sonrisa dió un peso en la nuca del contrario y luego lo soltó, para poder sentarse frente a el y comenzar a comer el desayuno.

Gold estaba algo nervioso y trataba de ocultarlo lo más que podía, de vez en cuando levantaba la mirada para saber si Golden comenzaba a sospechar algo de lo ocurrido, por lo visto no fue así.

...

Cuando llegaron a la escuela, ambos fueron por distintos caminos, claro, no sin antes darse suerte para aquel día de clases y despedirse con un pequeño beso.

Golden se reunió con dos sus queridos amigos, eran pocos, pero los quería como hermanos, en este grupo se encontraban Freddy y Bonnie. Quienes apenas lo vieron, fueron a abrazarlo con una gran sonrisa dibujada en sus rostros, sentía que había pasado una eternidad de no verlos aunque los había visto hace poco, todo lo que ocurrio lo mantuvo algo confuso y deprimido, pero eso no importaba más, al menos, no por ahora.


Continuará~♥















-¡Buenas noches a todos! He vuelto qwq 
Lamento mucho no haber estado activo, no tuve mucho tiempo para actualizar y pues digamos que no se me ocurrían muchas cosas, más por el tema de las clases y eso x'd espero entiendan qwp

¡Espero que les haya gustado este capítulo! Diganme... ¿Qué creen que pasará ahora?~

Sin más que decir, espero tengan una excelente noche ¡Hasta la próxima!♥

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