Yes/No

195 16 0
                                    

Kurt's POV

Después de que Troye se fuera, Kurt y Blaine entraron en la última tienda, Bershka, para ver algo para la madrastra de Kurt. Donde compró un precioso vestido y una blusa azul claro con detalles más oscuros. Y diversos pañuelos de colores para él.

"Bueno, ha sido divertido" dijo Kurt con una sonrisa de satisfacción por haber comprado tantas cosas, hacía tiempo que no encontraba algo que le gustase.

"Sí" rió Blaine por lo cargado que iba, a si que le cogió las bolsas, y después de mucho insistir, Kurt cedió y le dijo un suave 'Gracias'.

Llegaron al coche y dejaron las bolsas en el maletero de su coche. A si que, si Blaine quería hacer algo, tenía que pensar rápido.

"Kurt!" dijo haciendo sobresaltar un poco a Kurt con el susto, quien sonrió un poco y le miró "Querrías... ¿venir a mi casa? A ver unas películas o a pasar un poco el rato, ya sabes" explicó con una sonrisa esperanzada. Kurt asintió y subieron cada uno en su coche para ir camino de la casa de Blaine.

Cuando Kurt vio la calle donde estaban, lo miró todo con asombro, nada más había chalets, chalets muy elegantes, y cómo no, bastante caros. Se preguntaba si Blaine viviría en uno de esos o en una casa como Kurt y Troye, cuando vio un chalet muy bonito, con las paredes blancas con los bordes con color oro, un portal también bañado en oro, con un inmenso jardín, y notó que Blaine se paraba en esa misma puerta y a los segundos el portal se abrió dejándolos entrar a la preciosa casa. Kurt estaba boquiabierto, ¿cómo podía vivir ahí Blaine? Era inmenso y debía ser muy caro vivir al menos en una de esas calles, pero sobre todo, en esa casa.

Blaine entró en el garaje y aparcó, Kurt aparcó a su lado, mientras que su amigo lo miraba por la ventanilla dándole una sonrisa a la cara embobada que tenía, rió por lo bajo y ambos bajaron del coche, mientras Kurt seguía mirando y examinando cada esquina de toda la casa.

Sin que él se diera cuenta, Blaine había puesto una mano en su cintura y lo iba empujando hacia la puerta principal, donde sacó las llaves y abrió, dejándole pasar para que lo mirase a su gusto.

Kurt todavía no emitía ningún sonido.

Sin duda la familia de Blaine era rica, muy rica.

Blaine volvió a coger por la cintura a Kurt, y éste todavía no se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo, mientras el otro lo empujaba por las escaleras sin soltarle por ningún segundo, entrando en la habitación y cerrando la puerta. Aunque no hubiese nadie en la casa, Blaine quería que Kurt y él tuvieran su intimidad... No es que fuera a pasar nada... Malo... Pero estarían más cómodos con la puerta cerrada.

Kurt se acabó sentando en la cama, aún con su cara boba, mirándo hasta cada esquina.

"Solo... Wow" acabó hablando por primera vez en todo el viaje.

Blaine rió y se sentó a su lado, empezaron a hablar de los padres de Blaine, que al parecer su padre era abogado, su madre no trabajaba pero casi nunca estaba en la casa porque, o los dos padres estaban de viajes, ya que siempre iban juntos, o estaba con sus amigas cotilleando. Y al parecer tenía un hermano, Cooper, un famoso en la televisión, más conocido por un anuncio comercial

Estaban viendo Moulin Rouge, ya que Kurt había comentado que era una de sus películas favoritas.

Cuando llegó la parte de la canción Come what may, Blaine, inconscientemente, empezó a cantarla en bajito, cuando Kurt lo notó, empezó a cantarla, y no prestaron mucha atención a la película.

Cantaron la última estrofa, mientras que Blaine ponía especial atención a los ojos azules cristalinos de Kurt, y pasaba la mano por su suave mejilla, eso hizo que Kurt cerrara los ojos por unos segundos, apoyándose en la mano de su amigo. Se miraron por un rato más, mientras se iban acercando lenta y peligrosamente.

Sus labios se estaban rozando, y sus alientos ya se habían mezclado, Blaine se echó un poco hacia atrás, mirándole con atención a los ojos, buscando una señal por si podía seguir o no. Cuando sus ojos volvieron a conectar, Kurt sonrió, y eso le valió a Blaine para poder juntar sus labios.

Cerraron los ojos, y disfrutaron de ese beso. Era el primero que Kurt le daba a alguien, al menos por voluntad propia, no cuando Chandler Kiehl, un supuesto homofóbico del colegio, quien se había declarado a Kurt, y le había besado a la fuerza, por lo cual Kurt se asustó y lo apartó. Chandler había sido su peor pesadilla, y no se imaginaba que le pudiese gustar. A partir de ese día trasladaron a Chandler a otro instituto y nunca más volvió a saber de él.

Pero ahí estaba, con el chico que se había enamorado, el chico que le gustaba, que le atraía, lo estaba besando. Rodeó el cuello del mayor con sus brazos, y Blaine aprovechó para bajar sus manos a la cadera para empujarlo suavemente, quedando Kurt tumbado en la cama y Blaine encima mientras compartían un beso más apasionado que el anterior.

Después de unos minutos se separaron por la falta del aire y se quedaron mirando, Blaine miró los labios rojos e hinchados de Kurt, mientras que los acariciaba con el pulgar, y el otro no separaba la mirada de sus ojos.

"Kurt" susurró Blaine, volviéndolo a mirar a los ojos.

"Blaine" susurró éste en respuesta, con la respiración aún algo agitada.

"¿Querrías ser mi novio?" le preguntó mientras le cogía de la mano, esperanzado por que la respuesta fuera un 'Si'.

Kurt no respondió, lo cogió de la nuca y volvió a besarlo, mientras que los dos sonreían en el beso.

"Creo... que eso... significa... si..." dijo Blaine entre beso y beso.

"Claro que sí" dijo Kurt, antes de volver a lanzarse sobre él, los dos rieron y compartieron más besos en ese día.

Te encontré [CANCELADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora