Trilogía Devoción
3 stories
Imperio Devoto [Trilogía Devoción #1]  by VerenaRM
VerenaRM
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El paso hacía la cima, era un recorrido infeccioso, podrido y culminante. ¿Cómo puedes desear al ciervo cuando fuiste entrenado para destruirlo? El puñal que empuñas está lejos de ser filoso. El peligro puede llegar a ser éxtasis y lo prohibido es mortal. Sólo sus besos pueden llevarlo a la muerte inminente, al borde del abismo en el que sólo él caería por ella. Nicholas Wright tiene un propósito. Y, Gaia Ashford, tiene un deber. ¿Morder la fruta prohibida o dejarla caer ante la tentación de alguien más? Las líneas se dibujaban sólo para ser difuminadas por el paso de la devoción y la destrucción del imperio.
Paraíso Devoto [Trilogía Devoción #2] by VerenaRM
VerenaRM
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La sirena con su canto cautivó al marinero. Sus encantos bastaron para guiarlo hacía su muerte. ¿Te sumergirías en su mar de secretos? ¿En sus olas de oscuridad? Podría ser ajena, podría enlazar su vida a otro aunque sus más placenteras sensaciones le pertenecían a él. Su ser era peligro, era la fruta prohibida que Roman Ivanov ansiaba tomar, pero, Sienna Vescari no estaba dispuesta a caer ante quién sería su ruina. Nadie podía burlar a la marea. Los secretos abundaban en su profundidad y se ocultaban debajo de su piel. La sirena le pertenecería a quién le demostrara la más súblime devoción y el infierno en el que se vió envuelta, podría terminar siendo su paraíso.
Pecado Devoto [Trilogía Devoción #3] by VerenaRM
VerenaRM
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El éxtasis de lo prohibido ardería como mil yardas en su piel. No era moral, no era correcto. Era insano y peligroso, pero también... era fulgor. Era una verdad oculta en un castillo de naipes destinado a ser destruido. Julian Vane podría verse devastado por su maldita obsesión. Su cordura se resquebrajaba ante unos ojos ámbares que sólo veían destrucción. Dorian Saint era la joya corrupta en una dinastía en decadencia. ¿Morirías por el astuto corderito o dejarías que su torre se destruya junto con él? Quien no era santo cometía el delito de convertir el pecado en la más oscura devoción.