cristinaamrf
Hay conexiones que no nacen del pasado.
Nacen cuando dos personas rotas se reconocen.
Janette ha aprendido a sobrevivir en el ruido. Cree que, si mantiene su mente ocupada el tiempo suficiente, el dolor acabará cediendo. El caos se ha convertido en su forma de sostener todo aquello que la sobrepasa por dentro, una manera de cubrir todas esas heridas que nunca ha terminado de cerrar.
Entre ellas está Ethan Ryder.
En su momento fue su primer amor: lejano, idealizado, sostenido por la admiración y lo que nunca llegó a ser. Ahora, sin embargo, solo es el recuerdo del hermano de su mejor amiga que se marchó sin una explicación, sin una despedida, sin darle la oportunidad de entenderlo.
Cinco años después, el destino los vuelve a poner frente a frente en una gran ciudad donde todo parece posible... y donde nada permanece enterrado por mucho tiempo. Su reencuentro es una grieta en todo lo que Janette ha construido, un recordatorio constante de que los muros que levantó para protegerse quizá no eran tan sólidos como creía.
Ethan eligió otro camino: huir.
Vive entre escenarios, canciones y la vida con la que siempre soñó. Pero detrás del ruido y las luces sigue cargando con un dolor que no ha sabido apagar. Una pérdida lo cambió todo, dejándolo atrapado entre lo que fue y lo que ya no podrá ser.
Y en medio de todo el caos, aparecen los silencios.
Entre las miradas, la ausencia de palabras y los gestos que solo ellos parecen ser capaces de comprender, vuelven a conocerse.
Pero incluso en medio del silencio, la duda sigue creciendo entre ellos: ¿puede algo que apenas empieza sostenerse cuando ambos siguen cargando con todo aquello que aún no han aprendido a dejar atrás?