luisapvelasco
Ciela y Adriel
Se conocieron en un grupo de lecturas. Solo mensajes. Solo novelas. Solo esa forma tranquila de compartir sus días sin esperar nada más.
Una noche, Ciela se durmió en Caracas.
Despertó en Berlín. En la cama de Adriel. Con su misma ropa. Sin explicación.
Él no sabe cómo llegó. Ella tampoco.
Ahora comparten algo más que gustos literarios: comparten un caos que no entiende nadie, un secreto imposible, y una pregunta que ninguno se atreve a responder en voz alta.