ButterflyLet
Emilia anhelaba un nuevo comienzo. En busca de claridad y renovación, se trasladó a Thalassa, una encantadora isla griega donde el mar y el cielo se funden en un abrazo eterno. Allí, encontró un ritmo de vida sereno, trabajando en un bar junto al mar, donde cada día le ofrecía la oportunidad de reconectar consigo misma. En este entorno lleno de belleza y calma, Emilia descubrió que sanar no significa olvidar, sino aprender a vivir con el pasado y encontrar alegría en el presente. Thalassa se convirtió en su refugio, un lugar donde la brisa marina y los atardeceres dorados la guiaron hacia una versión más plena y auténtica de sí misma.