Tekatodoroki19
Aún lo recuerdo con claridad: el primer Kaiju, en 1954.
Yo, Aiyuna Hoshizaki, apenas contaba con 20 años cuando ingresé a la Fuerza de Defensa Anti-Kaiju. Mi talento y poder me llevaron a enfrentarme a esa criatura colosal, la que más tarde sería conocida como el Arma Kaiju N.° 1.
Pero el destino jugó en mi contra. En 1960, un Kaiju menor se fusionó conmigo, y desde entonces mi cuerpo dejó de envejecer. Solo el presidente de la organización conocía mi secreto, un peso que me obligó más de una vez a fingir mi propia muerte para no despertar sospechas.
Ahora, después de décadas en las sombras, ha surgido alguien más que comparte mi misma condena: Kafka Hibino.