Perse_Kore_phone
En el principio, el Cielo buscó crear equilibrio: un ángel de fuego y fuerza indomable, y otro de calma y sabiduría sin igual.
Azeriel nació con alas blancas y plateadas, espíritu salvaje y mirada azul capaz de desafiar la misma luz y con un rostro hermoso, con rasgos fuertes y expresivos, mirada intensa que revela su testarudez y su espíritu salvaje.
Un ángel de presencia imponente.
Liora llegó con alas blancas con dorado, ojos grises y serenidad que podía contener incluso al espíritu más indomable. Su cuerpo es esbelto y elegante de movimientos fluidos y armoniosos. Rostro delicado, sonrisa tranquila y mirada comprensiva.
Desde su nacimiento, sus destinos estuvieron entrelazados: uno era la fuerza, el otro la guía; uno el impulso, el otro la reflexión. Unidos, podrían sostener la armonía del Cielo; separados, sus caminos los llevarían a descubrir secretos que ningún ángel debía conocer.