Anemone_black
Rui tiene una vida sencilla. Clases en la universidad, salidas con su mejor amigo, y la mala costumbre de visitar un café al que vuelve cada semana sin falta. No por el menú, sino por el vendedor de ojos fríos que lo ignora con una elegancia que, francamente, lo tiene obsesionado.
Hyun también tiene una vida rutinaria. Sonrisa amable, delantal impecable, y una dieta estricta basada en energía negativa.
Después de todo, los demonios como él solo gustan de comer lo mejor de lo mejor. Sin embargo, ha bajado de nivel su exquisito paladar, por ese humano revoltoso y coqueto que viene todos los días, ¡exclusivamente para alejarlo de una vez!
Así... Lleva dos meses intentándolo, sin éxito.
Hyung tiene dos opciones: rendirse o subir la apuesta. Y los demonios no se rinden.
Wumuti le sonríe con socarronería. Haru toma nota. Y Rui sigue pidiendo su café de siempre, con una sonrisa que al demonio le resulta cada vez más difícil de ignorar.