Hey1new0account
¿Qué haces cuando tu diosa te da la espalda?
La Tsáhik de los Mangkwan había presenciado muchas extrañeces en su vida. Peculiaridades tan grandes como su propia criatura de caza que tanto se diferenciaba a los ikran de su clan. Fue un largo tiempo en el que ya nada la sorprendía y no tubo razones para creer que alguna vez algo lo podría hacer.
No fue hasta la inesperada llegada del cuerpo mutilado de un adolescente a sus costas que dudo de esa certeza.
Debería de haber acabado con él el segundo que lo vio. Hubiera sido un acto de piedad incluso. Carne simplemente faltaba, la poca piel intacta dejaba oscuro carmín y huesos expuestos por todas sus extremidades, y su pecho. Su pecho, que se estremecia con la fuerza de su llanto, tenia varias horribles heridas pequeñas rodeando un profundo agujero al centro, sangre oscura y seca alrededor. El escaso azúl de su piel, casi perdido entre los rojos apagados de su carne expuesta, le decia que este era un niño de uno denlos clanes que aún eran debotos a esa débil madre.
Agarró su cuchilla para ponerle fin a la patética criatura que tenia en frente. Fue entonces cuando el niño alzó su mirada. Ojos vivos, enrojecidos por las lágrimas pero tan vivos como el fuego mismo, le devolvieron la mirada.
Con una rápidez que no supo medir, el 9niño se abalanzó hacia ella. Escuchó cuchillas siendo empuñadas detras de ella, pero alzó su mano para detener a sus acompañantes. Se percató de brazos, con piel faltanté y huesos expuestos que helaban la piel ante el contacto, rodeando su torozo en un abrazo desesperado. El abrazo de un niño asustado.
"¿Dónde esta tu madre niño?"