Capricornio_Sama
Gojo Satoru, el profesor más brillante y conocido de la prestigiosa preparatoria Jujutsu. Un genio sin igual, en boca de todos por su inteligencia, su sonrisa deslumbrante, su porte arrogante pero cálido, y su habilidad para captar la atención de todos a dondequiera que vaya. Un omega singular e imposible de ignorar.
Todo en él era simplemente perfecto: su cabello albino desarreglado, sus ojos azules siempre ocultos tras lentes oscuros, su voz y su curioso aroma a caramelo y jazmín. Era el profesor perfecto, el omega perfecto, el padre perfecto. La imagen ideal de lo que cualquier omega quería ser.
Sí, criaba solo a sus cachorros. Sí, había una marca en su cuello que, pese a los años, seguía ardiendo bajo el cuello alto de su uniforme. Y sí, cada vez que cerraba los ojos, solo podía ver el pasado. Pero eso era su problema, y de nadie más.
A fin de cuentas, podía esconder todo tras bromas bien pensadas y comentarios sarcásticos, ignorar su pasado y seguir adelante. Este era Satoru Gojo y estaba perfectamente bien así.
-Es un placer, Satoru.-
Y esa voz, tan familiar y diferente a la vez, también era su problema.