MarianMerch
En Lunéa, un omega macho nace marcado por la desgracia incluso antes de pronunciar su primera palabra. Eridan fue el error que su familia intentó ocultar, el gemelo indeseado que creció a la sombra de Érika, quien era adorada por todos y fue prometida al hombre que él amaba.
Aren jamás le dirigió más que una mirada, y cuando lo hizo, fue con la furia de sentirse traicionado por el destino. Para él, Éridan no es más que una mancha en su linaje y una criatura maldita. Pero tras la muerte de Érika, ambos se ven forzados a unirse por mandato del Consejo, arrastrando su resentimiento al altar y compartiendo un techo bajo un lazo que ninguno pidió.
Entre el odio ardiente del alfa y la devoción desesperada del omega, el vínculo entre ambos se convierte en una condena, una cadena invisible que los ata en un ciclo de sufrimiento. Al parecer, los lazos del destino son más profundos y crueles de lo que jamás imaginaron.