Caro-Herrera
Aetheryon es un colegio al que solo acceden nobles y personas vinculadas a la realeza. Un lugar al que se envía a quienes están destinados a convivir con los dragones.
El nombre de Jude Ashford figura entre los admitidos. No pertenece a ninguna casa noble y no debería estar allí. Bajo esa identidad, Harper Vale ocupa un lugar que no le corresponde y que puede perder en cualquier momento. Su ingreso depende de un acuerdo preciso: permanecer cerca de Lyra, una princesa cuya seguridad no puede ponerse en duda.
No es una elección.
Es una necesidad.
Harper llega acompañada por un dragón que no pasa desapercibido, un vínculo que nunca debería haber sido forjado. Mantener el perfil bajo es tan importante como cumplir el trato.
Cuando Aetheryon falla en su deber de contener la magia, las consecuencias no pueden ocultarse. Las personas afectadas son declaradas Qyren: despojadas de su humanidad y forzadas a cometer actos terribles como resultado de una corrupción que nunca eligieron.
Mientras las pruebas avanzan y la presión aumenta, Harper debe proteger a Lyra, sostener su identidad y no convertirse en aquello que Aetheryon se encarga de eliminar.
Porque allí,
sobrevivir no siempre significa salir ileso.