Joss_MQ
La música estaba cambiando.
Nuevos artistas aparecían cada año, nuevas canciones sonaban en la radio y nuevas estrellas intentaban abrirse paso en una industria que no perdonaba errores.
Y, aun así, había un nombre que parecía estar destinado a quedarse para siempre.
Michael Jackson.
Con Off the Wall conquistando las listas y una carrera que apenas comenzaba a despegar, todos hablaban de él como el futuro de la música.
Hasta que apareció ella.
Mia.
Una chica reservada, de sonrisa tranquila y respuestas inesperadas. Nadie entendía cómo había sucedido. Nadie sabía de dónde había salido exactamente. Lo único que importaba era que su álbum, The Art, estaba haciendo algo que parecía imposible.
Competir con Michael Jackson.
Los periódicos los comparaban.
Los fans discutían.
Las discográficas observaban cada cifra de ventas como si se tratara de una guerra.
Y cuanto más intentaban alejarlos, más terminaban cruzándose en el mismo lugar.
Premiaciones.
Entrevistas.
Fotografías.
Escenarios.
Lo que comenzó como una simple competencia pronto se convirtió en algo mucho más difícil de ignorar.
Porque hay personas que llegan a tu vida para desafiarte.
Y otras que llegan para cambiarla por completo.
Años después, el mundo los conocería por muchos nombres.
Íconos.
Leyendas.
El Rey del Pop.
La Reina del Pop.
Pero antes de los récords, antes de los titulares y antes de que sus nombres quedaran grabados en la historia, solo eran dos jóvenes artistas intentando demostrar que merecían su lugar en ella.
Y ninguno de los dos imaginaba cuánto iba a costarles.