diananope94
Megan siempre ha sido el eslabón débil en una familia regida por la crueldad y las apariencias. Tras ser víctima de una trampa de su hermana Mariana, es encerrada durante siete días en un cuarto blanco, aislada y sometida a la humillación de comer con las manos y soportar los violentos castigos físicos de su padre. Sin embargo, lo que pretendía ser una lección de obediencia se convierte en el catalizador de una transformación aterradora.
Durante el encierro, algo cambia en la fisiología de Megan: sus heridas se cierran solas, sus sentidos se agudizan y una fuerza gélida reemplaza su antiguo miedo. Al ser liberada, la familia se encuentra con una versión de ella que ya no baja la mirada; una Megan que posee una capacidad de regeneración antinatural y un control inquietante sobre su entorno.
Mientras Donghae, su cuñado, observa con temor el peligro que emana de ella, Mariana y sus padres intentan mantener el control mediante la opresión habitual, sin darse cuenta de que el equilibrio de poder ha cambiado para siempre. Entre luces que parpadean y objetos que vibran bajo su voluntad, Megan comienza a comprender que ya no es humana, o al menos, no la humana que ellos podían pisotear. Ahora, ella es la sombra que habita en su propia casa, esperando el momento exacto para ver cómo el mundo de cristal de su familia se hace añicos.