KytziaPineda
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Luke Castellan es el orgullo del Campamento Mestizo: un líder nato, el mejor espadachín, el hermano mayor de todos los semidioses pequeños... y una absoluta vergüenza cuando se trata de Percy Jackson.
Porque, para Luke, cualquier cosa es una señal. ¿Percy le sonrió? Están destinados. ¿Le dio las gracias? Ya puede ir pensando en los nombres de sus futuros hijos. ¿Le prestó un bolígrafo? Claramente es una confesión de amor. ¿Lo defendió en una discusión? Bueno, eso prácticamente cuenta como una propuesta de matrimonio.
El único problema es que Percy tiene la capacidad de percepción romántica de una piedra. Mientras Luke coquetea sin la más mínima dignidad, se arrastra descaradamente y está dispuesto a hacer cualquier cosa por una migaja de atención, Percy sigue convencido de que solo está siendo amable. Muy amable. Exageradamente amable. Pero amable al fin y al cabo.
El campamento entero ya pasó por todas las etapas: sorpresa, negación, aceptación y apostar cuánto tardará Percy en darse cuenta. Los semidioses pequeños creen que ke y Percy ya son pareja, los mayores están cansados de escuchar a Luke interpretar cualquier interacción como una "señal del destino"... y los dioses, desde el Olimpo, observan el desastre con una mezcla de lástima y entretenimiento.
Porque sí, Luke Castellan podría enfrentarse a monstruos, completar misiones imposibles y cargar con el peso de medio campamento sobre sus hombros. Pero basta con que Percy Jackson le dedique cinco segundos de atención para que pierda toda capacidad de razonamiento, dignidad y amor propio.
Y, aun así, Luke está completamente seguro de una cosa: el destino los hizo el uno para el otro. Solo falta que Percy -y quizá el resto del universo- se dé cuenta de ello.