Nilupo0615
¿Y si los roles se invirtieran?
¿Qué pasaría si la historia hubiera comenzado de forma diferente?
¿Qué pasaría si, durante la ceremonia de entrada de primer año de preparatoria, no hubiera sido Nakamura quien se enamorara a primera vista de Hirose?
¿Y si hubiera sido al revés?
En este universo alternativo, todo cambia el día en que Aiki Hirose ve por primera vez a Okuto Nakamura entre la multitud de estudiantes nuevos.
Quizás es la forma en que permanece apartado del resto. Quizás es su mirada tranquila. Quizás es simplemente uno de esos misteriosos caprichos del destino.
Sea cual sea la razón, Hirose queda completamente cautivado.
Y así, en el día de aquella ceremonia, se enamora perdidamente.
El problema es que Nakamura parece no tener la menor idea de que existe.
Mientras Hirose pasa los siguientes meses pensando en él a todas horas, buscando excusas para acercarse, intentando sentarse a su lado, memorizar sus gustos y reunir el valor para hablarle, Nakamura continúa viviendo su vida completamente ajeno a la tormenta emocional que provoca.
Porque, en este universo, Nakamura no está enamorado de Hirose.
De hecho, apenas lo conoce. (O eso es lo que él cree)
Ahora es Hirose quien pasa noches enteras imaginando conversaciones que nunca ocurren.
Es Hirose quien convierte los encuentros casuales en recuerdos imborrables.
Es Hirose quien analiza cada palabra, cada sonrisa y cada mirada hasta perder la cabeza.
Y es Hirose quien termina metiéndose en situaciones absurdas y vergonzosas solo para estar un poco más cerca del chico que le robó el corazón desde el primer día.
Mientras tanto, Nakamura observa a aquel compañero extrañamente insistente con una mezcla de confusión y curiosidad, sin sospechar ni por un segundo que es el protagonista de todos los pensamientos de Hirose.
En un mundo donde los papeles se han invertido, el chico popular y sociable descubre lo difícil que es estar enamorado de alguien que ap