LeviaAckerman12
Para Helen Kemper, la compañía de Toby Rogers tenía algo genuino y tranquilo que hacía que los días valieran la pena. Entre conversaciones a media voz y descansos compartidos, aprendió a conocer al chico real detrás del caos.
Pero la calidez dura poco cuando el fuego entra en escena. La noche en que su casa ardía y su padre fue hallado sin vida, Toby se convirtió en un monstruo para el pueblo y en un fantasma para la policía. Lo dieron por muerto. Intentaron olvidarlo.
Meses después, la sangre vuelve a manchar las sombras del bosque y los cortes de un hacha reviven un nombre que nadie quería volver a pronunciar.
Helen sabe que no debería seguir las pistas, pero el recuerdo de su voz la arrastra hacia la espesura.
Toby no murió esa noche. Pero el chico que ella conoció tampoco regresó.