Jennifer1773
Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca se romperá.
"Todos estamos destinados a encontrarnos", eso es lo que le decían a aquella chica que no creía en las leyendas y su nombre era Berenice Galindo.