WorldFantasy02
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Ivy nunca olvidaría el grito que oyó ese día salir de la garganta de su hermano. Ese día el príncipe Akon lloró en el regazo de su hermana hasta quedarse sin fuerzas, y la sanadora del palacio curó la cicatriz hasta el punto de hacerla lo menos visible posible. Pero desde ese día, bajo la fachada de un temible atentado al palacio, el príncipe cubrió la cicatriz de su rostro con una máscara de oro que llegaba a mitad de ambas mejillas, por lo que se veía una pequeña parte de la cicatriz que dejase en constancia que no mentía.
Nadie imaginó nunca que la máscara ocultaba mucho más que una cicatriz. Nadie nunca vio dos hermanos más unidos que los gemelos Leonelds.
-Historia 100% de mi propiedad; prohibidas copias y adaptaciones.
-Esta historia tiene contenido homosexual; si alguien tiene peros con eso les recomiendo que no la lean.
-Gracias por leer!!