Joss_MQ
Todo comenzó como una apuesta.
Una de esas apuestas absurdas que solo podían surgir entre los Merodeadores y sus rivales: elegir al eslabón más débil del grupo y conseguir que se enamorara para después romperle el corazón.
Ese año, los objetivos eran Lily Evans y Peter Pettigrew.
El plan parecía sencillo. Acercarse, ganarse su confianza, hacerlos caer y, cuando todo estuviera a punto de ser perfecto, destruirlo.
Barty Crouch Jr. estaba convencido de que sería fácil.
Hasta que Peter Pettigrew comenzó a dejar de parecerle una simple apuesta.
Porque detrás de aquel muchacho rechoncho, inseguro y aparentemente incapaz de defenderse había algo que Barty no esperaba encontrar: una ternura que lo desarmaba, una inteligencia que comenzaba a fascinarlo y una forma de mirarlo que hacía que, por primera vez, el juego dejara de parecerle divertido.
Lo que debía ser una conquista se convirtió lentamente en una obsesión.
Y lo que Barty jamás había contemplado era enamorarse de su propio objetivo.
Ahora tiene un problema mucho más grande que perder una apuesta.
Tiene que decidir qué hacer cuando el corazón de Peter deje de ser el único que está en peligro.
Porque para ganar, Barty tendrá que romperlo.
Y para salvarlo, quizá tenga que destruirse a sí mismo.