LanQuiang_234
En un rincón suspendido entre el tiempo y el alma, los personajes de *El fantasma de la Ópera* (libro) son arrancados de su época y transportados a un futuro que no pidieron ver. No se trata solo de porvenir, es el reflejo de sus reencarnaciones, vidas nuevas donde sus heridas, anhelos y decisiones han tomado formas distintas.
Christine se encuentra con un mundo donde su voz ya no es una cadena, si no una elección. Libre de los condicionamientos que la ataban, descubre una versión de sí misma que canta por deseo, no por deber. Erik, el fantasma, presencia una existencia donde el amor no es condicionado por el miedo ni la deformidad. Por primera vez, es visto, es tocado, es querido.
Pero lo más desconcertante aún está por revelarse: en ese futuro, sus reencarnaciones interpretan El Fantasma de la Ópera como un musical. Ellos, los originales, observan cómo sus dolores se han vuelto espectáculo. ¿Qué significa ver tu tragedia representada por otro tú? ¿Es redención, burla, o una segunda oportunidad?
Entre escenarios que brillan con luces modernas y emociones que siguen siendo antiguas, los personajes deben enfrentarse no solo a lo que serán, sino a lo que ya son en la memoria del mundo.