Eroticos
3 stories
Mi profesora. (Lesbico) by indefinido_200
indefinido_200
  • WpView
    Reads 1,059,140
  • WpVote
    Votes 29,970
  • WpPart
    Parts 15
¿Tan malo es enamorarse de tu profesora? No adaptaciones. No copias. 2015.
M. Byron [The Teacher] - ¡Disponible en físico! by MMadivil
MMadivil
  • WpView
    Reads 2,031,886
  • WpVote
    Votes 171,713
  • WpPart
    Parts 58
[EDICIÓN ILUSTRADA (Colección) DISPONIBLE EN AMAZON.COM] La universidad Haverville Rogers alberga a una cantidad limitada de estudiantes, pues no solo la admisión tiene un precio exorbitante, el examen de ingreso supera cualquier tipo de enseñanza superior, por lo que cada año son considerados héroes los eruditos que logran ingresar. Sin embargo, la exclusividad no siempre logra su objetivo. Por medio de movimientos en el banco y un generoso soborno, la mitad de esos estudiantes no son más que un montón de problemáticos hijos de multimillonarios, desinteresados por la verdadera misión de la universidad. Pero un profesor cambió el paradigma que se había escrito durante décadas. Inteligencia, soberbia y egocentrismo eran las palabras más utilizadas para describir al profesor M. Byron, cuyo nombre completo es un misterio para cada estudiante que tiene la desdicha de tomar su clase. A cargo de los peores estudiantes de Haverville, Byron ideó una de las formas más eficientes de darles lecciones a sus estudiantes. Aprenden una lección por noche. Tardan una vida para olvidarla. ¿Existirá alguien capaz de superar las lecciones de Byron?
Hablemos de Sexo e Ignoremos el amor. {Versión corta}(TERMINADA) by EchoHelicon23
EchoHelicon23
  • WpView
    Reads 4,070,016
  • WpVote
    Votes 147,514
  • WpPart
    Parts 80
Version corta de Lisa Rejinos. La jefa siempre conseguía lo que quería. Su poder era ley, y su crueldad, un hábito pulido. Cuando la empleada nueva llegó, tímida pero firme, ella la olió como quien reconoce una presa fácil. La subestimó, la exigió hasta quebrarla, la dobló entre órdenes y silencios que dolían más que los gritos. Pero la empleada no se rompió. Y ese fue el primer error de la jefa... y su primera obsesión. Entre noches de trabajo, whisky caro y promesas casi amenazantes, nació algo torcido: un deseo disfrazado de castigo, un vínculo prohibido donde una mandaba con frialdad y la otra aprendía a resistir... demasiado bien. No era amor. No todavía. Era un juego de poder que empezaba a cambiar de dueño. Y ninguna de las dos estaba preparada para lo que vendría después.