suyud_14
Sofía Morelli Costa cumplió dieciséis años en una noche que nunca olvidará.
Mientras soplaba las velas en su casa de Nápoles, un equipo de hombres enmascarados irrumpió, la encapucharon y la arrastraron a un jet con destino a Moscú.
No era un secuestro al azar. Era el cobro de una deuda firmada con sangre hace veinte años, por un padre que ya no respira.
En la fortaleza Volkov, un laberinto de hormigón y acero enterrado en la taiga siberiana, la recibe Vladimir Volkov: heredero del imperio, entrenado para calcular cada movimiento como un ajedrecista sin alma. Para él, Sofía es un activo temporal, una garantía de tregua con los italianos. Nada personal. Solo negocios.
Pero el verdadero infierno no lleva el título de Pakhan.
Lleva el nombre de Roman Volkov.
Underboss implacable, neurocirujano de la muerte, torturador que convierte cuerpos en obras de arte colgantes mientras tararea Tchaikovsky. Roman no obedece reglas que no le convengan. No negocia. No perdona. Y desde el momento en que vio los ojos azul zafiro de la chica italiana, decidió que ella no era una moneda de cambio.
Era un lienzo en blanco para su circo privado.
Encerrada entre canales subterráneos que huelen a hierro y podredumbre, Sofía descubre que la deuda oculta mucho más que dinero. Alguien dentro de la Bratva quiere que muera antes de los diecisiete. Alguien fuera quiere usarla para derribar a los Volkov. Y Roman... Roman solo quiere romperla, lenta y metódicamente, mientras decide si la mantiene viva para divertirse o la expone como trofeo en su museo de horrores.
Aquí no hay salvadores disfrazados de monstruos.
Solo monstruos.
Y el peor de ellos ya ha empezado a sonreír.
En la Bratva, la supervivencia no es un derecho.
Es un privilegio que se gana con uñas y dientes...
o se pierde en una mesa de disección.