-txneaa
𝑩𝒆𝒕𝒉 & 𝑾𝒂𝒍𝒌𝒆𝒓 se conocieron en las audiciones de Percy Jackson:
Elizabeth audicionó para el papel de una campista con complejo de guerrera, alguien que mantenía una personalidad completamente distinta a la suya: fuerte, desafiante y siempre lista para luchar, incluso cuando el miedo intentaba ganar terreno. Interpretarla significaba ponerse una armadura que Elizabeth no solía llevar en la vida real.
Walker, en cambio, audicionó para un personaje destinado a cargar con el peso del mundo sobre los hombros: un chico aparentemente común que descubría, demasiado pronto, que estaba hecho para la batalla. Un héroe improvisado, lleno de dudas y valentía, que sin saberlo reflejaba mucho más de él mismo de lo que estaba dispuesto a admitir.
Sin saber que, al igual que en los libros que ambos admiraban, el destino ya estaba escribiendo una historia para ellos. Una en la que la amistad sería el primer capítulo... y el amor, el desenlace inevitable.