Pauregui
Ana Grajales vive una rutinaria vida con su esposo, con el cual esta hace aproximadamente dos años, pero esto podría cambiar si se deja llevar por el deseo de aquellas facciones perfectas y el cuerpo de su recién llegada vecina; Roberta Luján.
Roberta le hará ver que todo lo que se considera "correcto" es aburrido y que vivir al límite podría ser un factor muy importante para que su vida cobre "sentido."
Sin darse cuenta, Ana, experimentará sus más grandes y divertidos momentos con alguien que no está necesariamente atada a ella por un anillo de compromiso.