Sam_Alexis
No existe la propuesta de matrimonio perfecta, ¿verdad?
Ambos vivían entre sombras: miradas robadas, manos que sólo podían tocarse en la oscuridad, palabras que jamás debían decirse en voz alta. No había espacio para soñar con un escenario de propuesta perfecta cuando ante el mundo, su amor era visto como una abominación. Amigos, cercanos y compañeros los veían como enemigos, o simples compañeros, nunca amantes.
Y aun así, aquella noche parecía distinta.
No era un gran evento, ni un lugar especial. Sólo el techo del lugar donde se conocieron por primera vez, la luna encima y el cansancio compartido de dos héroes que fingían no anhelar más.
Jack voló hacia él buscando compañía.
Simón lo esperaba sin admitirlo.
Entre risas, tropiezos, caricias apresuradas y besos que no debieron ocurrir ahí arriba, algo dentro de Simón dejó de resistirse.
Tal vez no existía la propuesta perfecta.
Pero sí existía Jack.
Y eso, para él, era más que suficiente, lo era todo.
El miedo dejó de existir cuando, con el amanecer, la promesa de un futuro juntos se volvió más fuerte que cualquier expectativa impuesta por la sociedad.