kenayTaejinkook
La serpiente no obligó a nadie a tomar la manzana; solo susurró lo suficiente para despertar el deseo contenido que trae consigo la falta de interés.
La discordia funciona igual: rara vez entra con violencia, casi siempre llega envuelta en palabras suaves, dudas pequeñas y tentaciones disfrazadas de complicidad. Una vez que alguien prueba esa "manzana", ya no hay vuelta atrás.