Sara Elizondo recibe una llamada que la hace regresar desesperada a casa, esperando encontrarse con el peor de los escenarios... pero jamás imaginó que aquella tarde acabaría reencontrándose con el hombre que la había abandonado cuatro años atrás.
Ya no tendremos que empezar de cero.
A menos de que llegues a olvidarme,
en ese caso mi único consuelo
será esperar que si le ruego al cielo
tal vez no tenga que empezar de cero para enamorarte"