Irene murió de un disparo en el auditorio de su escuela. Su alma no logró encontrar el descanso y ahora se encuentra vagando por los rincones de aquél lugar.
Ha visto ir y venir a distintos alumnos y alumnas, pero un día una hermosa chica amante del baile capta su atención.
"Nunca podré abrazarte"
"Nunca podré besarte"
"Nunca podré estar contigo"
Lisa pasará su verano en el gran condominio de su padre. El lugar tiene lo que cualquier adolescente soñaría: piscina, internet, juegos, un gran campo, y ahora tiene a Jennie.