Maryjuchirinos
-Dime, por favor, dime ¿qué quieres? ¿Dinero? ¿Propiedades? Vamos, te daré lo que quieras, solo déjame ir.
-Jesús, no, yo no quiero nada de eso, ¿sabes lo que quiero?
Se quedó callado. Tenía una idea de lo que diría a continuación y eso le causaba temor. No lo quería escuchar así que tapo sus oídos con sus manos pero aun por encima de eso no logró evitar escuchar la respuesta:
-Te quiero a ti y ahora que te tengo, no te dejare ir.