michellromero200
Y mientras el Abismo se cerraba sobre los ángeles caídos, Zariel, la luz que era radiante, sintió que su alma pesaba con la terrible carga de una emoción que el Cielo nunca había conocido: la culpa, y la necesidad de volver a tocar a Rhysand.
Dios lo dejó caer al vacío, no para castigarlo por deslealtad, sino para salvar al Cielo de la enfermedad que acababa de nacer.
-Y así comienza la historia de Zariel el ángel que ya no tenía paz, y Rhysand, el ahora demonio que por primera vez sentía la necesidad de dejar de odiar.