DCattleya
La familia Martinelli es conocida en su pueblo por ser los encargados de los muertos. Poseen la única funeraria del lugar y la confianza ciega de sus habitantes para cuidar de sus seres queridos una vez que llega el momento de decir adiós, pero para Daniel, esto no es más que una carga que desea soltar.
Con un pasado doloroso que le sigue persiguiendo y el deseo casi imposible de abandonar todo para vivir algo diferente, Daniel piensa que lo único que le queda en la vida es esperar a que algún día tenga que heredar el negocio familiar.
Cuando un viejo amigo regresa al pueblo, como una estrella fugaz cruzando el cielo dispuesta a ayudarle a seguir sus sueños. Daniel se debate entre cumplir con lo que cree que es su deber o escuchar a su corazón, que le pide a gritos que tome la oportunidad que se la ha dado, aunque esta implique que deba enfrentarse a sus mayores miedos para conseguir todo aquello que siempre ha deseado.