Hermione se encontraba tan profundamente concentrada en su trabajo de Pociones, que no reparó en la presencia de un pequeño objeto, que había llegado volando con discreción a la esquina de la mesa donde se encontraba trabajando. Dramione.
Te observo en silencio pero no reparas en mi presencia. Hay agudeza y asiduidad en mis pupilas que observan con interés cada gesto, cada detalle. Pero no te das cuenta de que estoy ahí. Dramione.
Hermione debió presentir esa mañana en clase de Transformaciones que aquellos extraños conjuros que Seamus y Ron recitaban a media voz, se debían a un hechizo que iba a tener catastróficas consecuencias. Dramione.
Malfoy odiaba anudarse la corbata cada mañana antes de acudir a las clases, aunque disfrutaba de la habilidad que tenía Hermione de agarrarlo de su corbata y deshacerla en cuestión de segundos. Dramione.
Un poema escrito por Hermione recordando todo lo que Draco significó para ella desde que lo conoció y que él jamás llegó a leer. Dramione. Inspirado en la canción Con las ganas de Zahara.