luxufe
Mikasa puede enlazar la vida y la muerte. Gracias a su don, acostumbra ganarse la vida conduciendo por el estrecho sendero que separa la vida y la muerte a enfermos terminales, personas en sus últimos alientos. Siempre abrazada por el perfume del deceso, no cuestiona el extraño olor a lavanda que cierto día experimenta, aún cuando nunca lo había sentido. Es el perfume proveniente de un chico de suntuosos ojos verdes, que alguna vez la miraron con tierno amor. Mikasa podrá reavivar la promesa de un amor eterno, no obstante en la última circunstancia.
"Es más fuerte, si es vieja la verde encina; más bello el sol parece cuando declina; y esto se infiere porque ama uno la vida cuando se muere."
-Rosalía de Castro.