Kookgida
Siempre creí que el amor era algo simple, como los cuentos que acaban con un "y vivieron felices". Pero en esta casa, aprendí que hay amores que se esconden detrás de puertas cerradas, que se guardan en fotos dobladas dentro de cajones que nadie debe abrir.
Mi abuelo Jeon no hablaba mucho, pero sus silencios decían más de lo que yo estaba listo para escuchar.
Yo no vine buscando respuestas.
Pero esta casa, este nombre, y esa fotografía...
empezaron a contarme una historia
que nadie quiso decir en voz alta.
Una historia donde el amor y el dolor se parecían demasiado.