Galaxy_Diamond2013
"Promete que, si llegas a tener un hijo o una hija, su nombre llevará mi inicial. Yo prometo hacer lo mismo con el mío".
Una promesa tan inocente como esa quizás hubiese sido incumplida al tratarse de dos caballeros al servicio de Athena, y aún más si estos pertenecían a La Élite Dorada: los guerreros más poderosos de todo el ejército atheniense. La promesa se había cumplido y Athena, lejos de estar enfadada, pidió ser madrina de las niñas en cuanto la noticia llegó a ella, cosa que descolocó a los futuros padres pero a la que accedieron, honrados.
La primera en nacer fue la hija de Milo de Escorpio, la pequeña Cassandra, o Cassie; y tres meses después llegó la hija de Camus de Acuario, Madeline o Maddie. Todo el Santuario regocijaba por el alumbramiento de ambas niñas, sin embargo ese júbilo se había acabado casi de forma súbita, ¿Qué había pasado? Ambas niñas habían nacido bajo un destino ambiguo, el cual dictaba que podían ser la perdición de Athena o su as bajo la manga para ganar una próxima Guerra Santa: en vano se intentaron calmar las cosas y cuando todo parecía estar por fin tranquilo, una noche sin luna ni estrellas un grupo de aspirantes intento asesinarlas, desquiciados por la profecía, al igual que intentaron desquitarse con las madres, tachándolas de demonios como sus hijas; de suerte los padres consigueron defenderlas y sin más opciones huyeron de aquel lugar, desconcertados por lo trastornados que estaban por querer matar a Maddie y a Cassie. Se fueron del Santuario, con el pesar de ser considerados "Traidores" al elegir la sangre de su sangre, pero dispuestos a demostrar que ellas no eran peligrosas.
Cassandra Dalaras y Madeline Messier tienen 16 años ¿Lograrán que todo el Santuario deje de considerarlas monstruos o solo conseguirán que las maten?