saddle_bitch
- Reads 511
- Votes 30
- Parts 21
Hijo del Diablo 2
El fuego no se dejaba vencer y el no era la excepción, con su mirada en alto, sus ojos fríos y su mirada penetrante, caminaba por el bosque esperando que la luna llena estuviera en su punto medio, en el punto en donde alumbrara todo, en donde su luz sea lo más hermoso que veas en ese pequeño momento de tu vida, de su vida, en donde ella brilla tan hermoso, en donde la miras y caes en la realidad de que ella seria tu compañera en este viaje sin retorno, y sus razones eran más fuertes que su dolor, y no le importaba nada, porque cuando corría hacia la nada y hacia todo, cuando el viento frió y la llovizna de la selva lo mojaban, nada más importaba, y todo parecía tener sentido, todo parecía estar bien, todo parecía valer la pena, y cuando la tocaba todo era perfecto, y cada puta pieza del rompe cabezas encajaba y todo valía la pena, cada lagrima, cada dolor, cada gemido tenía su razón, y era ella, la miraba y todo desaparecía y se tornaba mágico, y quizás nada estaba bien, pero se miraban y el mundo se paraba, y todo era hermoso y tenía sentido, el sentido que tanto el busco, la vida que tanto anhelo, y eran ellos dos contra todo, y era como el algún día se lo imagino, cuantas noches preguntándote como era el amor, y ahí tienes la respuesta, estás cayendo, o estás volando? Y no le importaba hallar la respuesta, porque quizás ya la sabía.
Y sus almas a estaban hechas de fuego, y su mirada tenía la fuerza de mil demonios y quinientos infiernos juntos, y no, no se dejarían vencer, porque con cada luna llena el se volvía más fuerte, más poderoso, y el dolor ya no era tan fuerte y ella estaba cada día más hermosa.