fairyhoonst
Hay noches que lo cambian todo. Para Sunghoon, fue aquella en la que falló cada salto sobre el hielo y quiso desaparecer. Para Heeseung, fue la misma en la que, sin saberlo, cantó para el único público que importaría siempre.
Lo que empezó con un teclado portátil y un pasillo frío se convirtió en madrugadas compartidas, manos que tiemblan al encontrarse, diarios secretos llenos de «te quiero» escritos a escondidas, y un amor que crece entre pétalos de cerezo, lluvia de primavera y el sonido de una canción que nadie más conoce.