houseoflola
Emma jamás había pedido ser princesa. Lo fue desde el primer respiro, desde el primer titular, desde la primera vez que alguien le dijo que su vida ya estaba escrita. Pero Nueva York no sabe quién es Emma -no la de los periódicos, no la de los actos oficiales- y en esa ignorancia ella encuentra algo parecido a la libertad.
Lo que no sabe es que su padre tampoco la dejará sola del todo. Ethan Cole llega al edificio de enfrente con una maleta, una misión y una sonrisa que ha abierto demasiadas puertas en demasiadas ciudades. Protegerla sin que ella lo sepa. Fácil, en teoría. Pero nadie le advirtió que Emma pelea con la misma intensidad con la que siente, y que en esta ciudad donde nadie los conoce, la línea entre el deber y el deseo es peligrosamente fina.