SeathScale
En los últimos años del largo y pacífico reinado del Rey Jaehaerys el Conciliador, la sombra de la sucesión se alarga sobre Poniente. El príncipe Viserys, heredero designado, reside en Rocadragón con su amada esposa, la princesa Aemma Arryn, cuya incapacidad para dar a luz a un heredero vivo se convierte en una espina cada vez más dolorosa y una crisis política en ciernes. Los Velaryon, poderosos y resentidos, alzan la voz exigiendo mayor influencia y sangre real en el Trono de Hierro.
En este tenso panorama, nace un niño bastardo: fruto de una noche de pasión entre el príncipe Viserys y una humilde sirvienta de la fortaleza. El niño, al que su madre llama con cariño Jay, es en realidad el receptáculo de un alma reencarnada: un ferviente conocedor de la historia de la Casa Targaryen y del horrible conflicto conocido como la Danza de los Dragones, que se avecina en el futuro. Aterrorizado por haber nacido en un mundo tan brutal, pero incapaz de resignarse a la masacre que sabe que vendrá, Jay encuentra un único asidero: ha traído consigo el conocimiento y el potencial para despertar el Nen, el sistema de poder esotérico de uno de sus "animes" favoritos.
Viserys, en un acto de afecto y quizá de augurio, le concede el nombre real de Jaehaerys Waters. Criado en los márgenes de la corte de Rocadragón, Jaehaerys "Jay" Waters navega una infancia de doble conciencia: por un lado, la vida discreta de un bastardo, conocido solo por su padre, su madre y la bondadosa Aemma; por otro, el entrenamiento en solitario y secreto del Nen, desarrollando sus habilidades (Hatsu) con una disciplina férrea y un propósito único: evitar la Danza.