Una triste historia de un amor casi imposible como siempre.
¿Tanto hay que sufrir por alguien? ¡Eso ya no es amor!
Mejor rendirse ¿no? Además, nada nunca termina bien.
A ella le gustaba aquélla obra maestra cuyos ojos brillaban igual que el sol.
Hermosa portada hecha por: @cryfreak
*La historia es mía, está prohibido el plagio y las adaptaciones.