TogameM
Hoy era el día de su boda. Ella llevaba el vestido perfecto, el maquillaje hermoso, y la sonrisa más radiante. Pero la felicidad puede arrebatarse en un segundo. Ahora, Valko ya no está. Y ella camina por las calles vacía, rota, escuchando el eco de una promesa que no se cumplió. Hasta que el semáforo se pone en rojo, y una voz familiar susurra a su oído: "Querida, te dije que me esperaras".