Badler_99
Amanda tiene un año para alcanzar la inmortalidad
Solo tiene que cumplir cuatro normas:
Cumplir los 18 años
No matar a ningún humano.
Superar el rito de iniciación.
Y no dejar que Ella la encuentre.
Fácil... hasta que aparece Alex.
Con esos ojos castaños que parecen ver demasiado.
Con ese pulso latiendo bajo su piel.
Con esa forma peligrosa de acercarse demasiado.
Porque Amanda no debería desear su sangre.
Y mucho menos su mirada.
Pero cuando el instinto y el corazón empiezan a confundirse, el verdadero peligro no es que ella lo mate.
Es que termine enamorándose.
-Esta historia es de mi autoría. No está permitido copiar, adaptar, traducir o publicar ninguna parte sin mi consentimiento. Si te gusta, compártela, pero no la plagies.-