amv-amv
En la preparatoria, el silencio siempre ha sido el lenguaje de Sasuke.
Pero esa vez, el silencio no fue suficiente para detener los rumores.
Todos lo sabían.
O al menos eso creían.
Se decía en los pasillos, en los salones, incluso en las miradas cómplices de sus compañeros: Sasuke iba a declararse a Karin.
Y no era una idea descabellada. Él la observaba más de lo normal. Se detenía cuando ella hablaba. Sus discusiones tenían una tensión distinta, casi eléctrica. Durante semanas, Sasuke había reunido el valor para decirlo en voz alta. Porque sí, le gustaba Karin. Más de lo que estaba dispuesto a admitir.
Pero entonces lo supo.
Karin estaba enamorada de alguien más.
No fue un rumor. Lo entendió al verla sonreír de una manera que nunca le dedicó a él. Al escuchar cómo su voz cambiaba al pronunciar otro nombre. Y en ese instante, todo el plan que había construido en silencio se quebró.
Aun así, los rumores no se detuvieron.
El día señalado llegó.
Todos esperaban la escena.
La confesión.
El momento.
Karin también lo sabía. Tal vez no estaba segura de lo que respondería, pero entendía lo que estaba por ocurrir.
Sasuke apareció. Sereno. Frío. Ilegible.
Pero cuando habló... no pronunció el nombre de Karin.
Pronunció el de Sakura.
Sakura, que siempre había estado ahí. Que conocía el silencio de Sasuke mejor que nadie. Que jamás imaginó escuchar su nombre en una confesión que todos daban por destinada a otra persona.
El patio quedó en un murmullo congelado.
Karin sintió el golpe sin haber sido elegida.
Sakura sintió el peso de algo que no comprendía del todo.
Y entonces, la historia deja de ser sobre una confesión equivocada...
y se convierte en una batalla silenciosa por no terminar siendo la otra mujer.