AdarmelisLara
Narra Jin :
Recuerdos desde el aire
A veces el amor no es suficiente para detener el tiempo. Cuando el cáncer me arrebató los días, lo único que me dolía dejar atrás no era la vida en sí, sino las dos personas que llenaban cada rincón de mi mundo.
Namjoon siempre fue un hombre de una fuerza inamovible, una columna de certidumbre en la que cualquiera podía apoyarse. Pero conocía su mayor defecto: su incapacidad para lidiar con lo impredecible, su necesidad de controlar el destino para sentir que protegía a los suyos. Cuando enfermé, vi cómo su estructura perfecta se resquebrajaba en silencio, transformando su dolor en un rigor inflexible.
Y luego estaba mi Jimin. Mi pequeño Jimin, tan lleno de luz, de vida y de una determinación que jamás se doblega ante nadie. Tiene mi corazón noble, pero también la terquedad que hace que nunca baje la cabeza. Supo desde muy joven quién era y qué quería, y aunque el mundo intentara moldearlo, él siempre se mantuvo firme, con ese orgullo hermoso que tanto le envidiaba.
Sabía que mi partida dejaría un vacío enorme, pero jamás imaginé la grieta que se abriría entre ellos. Namjoon, buscando protegerlo a su manera torpe y rígida, tomó la decisión de enviarlo a ese campamento militar en Gangwon, creyendo que la disciplina le daría un rumbo "correcto" y lo alejaría de lo que él no lograba comprender.
Lo que Namjoon no sabe es que Jimin no se va a romper. Mi hijo va a demostrar de qué está hecho. Lo que tampoco nadie anticipa es que en ese lugar gris y helado, donde solo existen órdenes y barreras de acero, el destino ya ha movido sus fichas. Hay un alfa aguardando, un choque inevitable de voluntades y un lazo que ni las órdenes militares ni las reglas del orgullo podrán detener.
Desde donde estoy, sigo cuidando de ti, Jimin. Esta es tu historia, y nadie podrá escribirla por ti.