enzhanny
Prólogo
El tiempo no es solo un reloj que avanza sin detenerse; es también un juez silencioso que guarda cada error, cada palabra que se calló, cada caricia que se negó y cada lágrima que se secó en soledad.
Para Wang Yibo, el tiempo se detuvo el día en que la puerta de la sala de operaciones se abrió para anunciar lo que su corazón ya temía: la muerte de Xiao Zhan, su esposo, su doncel, la persona que le había dado todo, incluso la vida misma, sin pedir nada a cambio más que un poco de su atención.
Yibo vivió ese infierno con los ojos abiertos: vio cómo el amor que despreció se volvía un recuerdo imborrable, cómo la verdad le golpeaba con la fuerza de un huracán, cómo comprendió demasiado tarde que quien creyó su salvador no fue más que una mentira, y quien juzgó con frialdad fue quien dio todo por él.
Cuando la desesperación lo consumió hasta pedirle al destino una sola oportunidad, una sola posibilidad de enmendar cada una de sus faltas, el universo pareció escuchar su súplica... o quizás, le dio una segunda oportunidad a un amor que nunca debió terminar.