Lolita30s
Hubo un amor que nació cuando apenas sabían qué era quererse, y que ni el tiempo, ni la distancia lograron borrar jamás de sus corazones. Raymundo tenía apenas once años cuando dió el primer paso y confesarle su amor a la niña que, desde ese instante, se robó su vida entera para siempre. Eran niños, sí, inocentes, pero lo que sentían tenía la fuerza inquebrantable de lo que es verdadero y eterno. Se miraron a los ojos y se prometieron que, al crecer, se volverían a ver. Su padre, uno de los abogados más prestigiosos con un despacho importante, en uno de los lugares más exclusivos de la ciudad. Su madre, por su parte, ocupó un cargo público de gran relevancia: fue Senadora del Edomex, una mujer con poder, voz y autoridad. Vivían en una zona bonita, tranquila y segura, en casa nunca faltó nada: ni bienestar, ni dinero, ni posición social. Pero el destino da vueltas inesperadas, bruscas y dolorosas que nadie puede prever. Todo cambió tras conflictos políticos que le costaron el reconocimiento a su madre; al mismo tiempo, problemas legales graves obligaron a su padre a cerrar el despacho que había construido con tanto esfuerzo. De la noche a la mañana lo perdieron todo, y para empeorar la tragedia, la enfermedad repentina de su abuela terminó por consumir hasta el último peso que les quedaba para sobrevivir.
Con apenas doce años, Raymundo tuvo que dejar de ser niño y apoyar con el sostén de su familia. Mientras otros niños disfrutaban de su infancia, él se paraba desde temprano para estudiar y luego trabajar en las avenidas, ofreciendo comida entre el tráfico vio a Anastasia quien no lo había olvidado.
Esta es su historia, contada desde su mirada y su verdad: los años de silencio, el esfuerzo inmenso de hacerse hombre a la fuerza.
Aunque está historia es real, le puse Ficción para darle más historia a la trama.