sheila_iz
Hay veces en las que creemos tan ciegamente en alguien que terminamos olvidándonos de nosotros mismos.
Pero debemos aprender a decir adiós para poder sanar cada una de nuestras heridas y a perdernos las veces que haga falta.
Porque nos quedarán más atardeceres, a todos nosotros.
Porque cuando dejas que el daño se vaya, solo queda volver a quererte.
Cada verso de este libro habla de nosotros: de la pérdida que todos hemos vivido y de la esperanza que no debemos perder; también de la necesidad de sanar nuestras heridas para que florezca lo que parecía perdido.