laramunooz_
- Reads 1,893
- Votes 25
- Parts 9
Abigail ha aprendido a respirar teniendo el corazón roto, construyendo muros tan altos que ni ella misma recuerda dónde dejó las llaves.
Cada trazo de pintura, cada silencio en los pasillos del instituto, es un refugio contra el dolor de perderlo todo.
Cuando Edan atraviesa su jardín y se convierte en su compañero de clase, las grietas que había cerrado comienzan a abrirse de nuevo.
"Era una colección de pedazos rotos que intentaba no romperse más".